Hasta acá podríamos decir lo que tiene injerencia con la inseguridad, pero también hay que encontrar una salida que no será ni fácil, ni rápida; tal vez uno puede colocar una puerta, pero empezar a salir, depende de muchos factores, además del tiempo, esto debido al estado de degradación de buena parte de la sociedad, que prácticamente hablando en buen criollo “se fue de madre” en todos los aspectos; por otro lado, la no renovación de esta corporación política, que además de ser la responsable absoluta, no está dispuesta a afrontar y menos a costear un camino de solución, su mira solo esta puesta en el 2011. Debemos pensar en pegar una vuelta de campana a todo lo actuado hasta el momento, en el orden de seguridad, pero para que esto ocurra primero, los ciudadanos debemos ordenar nuestra sociedad base, la familia, y desde ahí subir los estamentos, hasta llegar al orden político. No hay proyecto de futuro, si de ahora en más permitimos el abandono total del estado en sus responsabilidades específicas como salud, educación y justicia; ver el país sembrado de menores mendigando o delinquiendo nos da el reflejo de vivir como se dice, a la buena de Dios, dentro de un estado calamitoso y así lo demuestra la calidad de nuestros gobernantes; y en este tema en particular no hay solución posible si no tomamos al conjunto tanto de padres como de menores, y su medio, las calles y actuamos en consecuencia con una solución que quizás no será al lado de sus padres pero si, orientando y controlando su asistencia y educación en un régimen que puede ser abierto o cerrado, acompañado de un estudio socioeconómico de sus hogares y si es necesario, integrarlos a escuelas de doble jornada de especialidades múltiples y dando a estos chicos la posibilidad de integrase a la sociedad como ciudadanos, lejos de la delincuencia y las drogas con un futuro digno por vivir.
Antonio Pablo Manzano
Vicepresidente
Participación Ciudadana Bs.As
apmanzano@hotmail.com

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