EL PARQUE NACIONAL DEL BICENTENARIO INCORPORA UNA REVELADORA ATRACCIÓN TURÍSTICA A TUCUMÁN



El Parque Nacional del Bicentenario, que se cobijará en el faldeo de la sierra del Aconquija, incorporará en sus más de 70.000 hectáreas sitios arqueológicos de importancia mundial, como la “Ciudacita” y el “Qhapaq Ñan”, y una diversidad de paisajes, con selva y nieve en la misma unidad de conservación, que constituyen una reveladora atracción turística para la provincia de Tucumán.

El sistema del Aconquija, división natural de las provincias de Tucumán y Catamarca, que será protegido por la nueva reserva natural, constituye la principal fuente de recursos hídricos para más de dos millones de habitantes de la cuenca del río Dulce en las provincias de Tucumán y Santiago del Estero y para numerosas poblaciones menores en el valle del río Santa María.

Se establecerán tres áreas núcleo nacionales en el faldeo del Aconquija: dos ampliando significativamente hacia el sur el Parque Nacional Campo de los Alisos -que pasará a ser portal, asegurando así la conservación de importantes cuencas hídricas de la provincia; y un área núcleo en el norte del gran Parque Nacional proyectado, representada por la Quebrada del Portugués, cedida por el Ministerio de Defensa.

Eugenio Bréard, presidente de Parques Nacionales, le dijo hoy a Télam que “este proyecto viene a cumplir un rol clave en la protección de la biodiversidad de la selva de yungas, esa gran esponja natural que regula los recursos hídricos para las actividades humanas vinculadas al consumo de agua”.

“Del mismo modo, potenciará al turismo incrementando las áreas destinadas al uso público y ampliará la protección cultural de sitios arqueológicos como La Ciudacita”, expresó.

La serranía del Aconquija es un área importante para la conservación de la ecorregión de las Yungas, y sus recursos naturales y biodiversidad son parte complementaria del desarrollo de las comunidades locales para asegurar su calidad de vida y la sostenibilidad de las históricas actividades productivas del pedemonte tucumano.

El área alberga alrededor de 2.000 especies de plantas y diversos tipos de vegetación como bosques pedemontanos, pastizales altoandinos, selvas húmedas subtropicales y estepas arbustivas de la pre Puna, y además habitan en la zona felinos, osos meleros, pecaríes, guanacos y tarucas.

El titular de Tucumán Turismo, Sebastian Giobellina, aplaudió esta iniciativa de trascendencia nacional e internacional que, dijo hoy, “cede la jurisdicción del Parque Aconquija a un paraguas mucho mayor, el de los Parques Nacionales, lo que repercutirá en la preservación de su infinidad de recursos y tendrá múltiples beneficios”.

Detalló que lo que distingue a este territorio es su gran extensión, que incluso contiene a un sitio de gran interés arqueológico declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco como lo es La Ciudacita, que se encuentra a 4.000 metros sobre el nivel del mar.

“Esto atraerá mucha más afluencia de turismo de la que ya tenemos y dejará demostrada la cantidad de usos que se le pueden dar a los parques nacionales y lo que se puede forjar a nivel sector turístico para generar el máximo goce de la naturaleza posible por parte de los visitantes”, destacó.

Pero en cuanto a sitios arqueológicos, Giobellina reconoció que “lo que corona este emblemático lugar es, sin dudas, el Qhapaq Ñan (Camino del Inca) en la cima que glorifica todo el territorio”.

Además, engalana los senderos de este Parque la famosa Laguna del Tesoro, actualmente de propiedad privada y que con su incorporación al Parque Nacional permitirá el libre acceso de turistas y excursionistas, que podrán disfrutar de este atractivo sin restricciones.

Esta laguna, que constituye un recurso poco explotado en la actualidad, contiene leyendas y una calidad paisajística que pueden convertirla en un atractivo turístico a nivel internacional capaz de generar su propia demanda para visitantes interesados en el turismo activo y el ecoturismo, destacaron desde el Ente de Turismo provincial.

La observación de la flora y la fauna silvestre, el senderismo, el campamentismo, la pesca deportiva de salmónidos, el turismo geológico, el arqueológico y el botánico, solo son algunos puntos del gran abanico que se abre a quienes se aventuren en ella..
El director de Desarrollo Turístico del organismo provincial, Mariano Hevia, destacó que al crearse este parque se abre un mundo enorme por la gran cantidad de territorios que se anexarán al espacio actual.

Además, rescató que todas las localidades aledañas como Soldado Maldonado, Sargento Moya, León Rouges, Monte Bello, Los Sarmiento y Santa Ana, se verán beneficiadas directa o indirectamente por quienes ofrezcan actividades de todo tipo en la zona.

“Es necesario resaltar que la actividad turística estará supeditada al plan de manejo del parque nacional y brindará actividades que sean sustentables y ambientalmente amigables. Todo lo que se proyecte a nivel turístico se hará siempre bajo el paraguas de la sustentabilidad”, precisó.

Por su parte, el intendente del Parque Nacional Campo de los Alisos, Daniel Vega, celebró el interés del gobierno provincial en conservar los recursos naturales en los nevados del Aconquija.

“Nada mejor que cederlo a Parques Nacionales para su conservación. Esto nos da una garantía porque este organismo lleva la labor de conservación como una política de Estado, más allá de los vaivenes que sufre la actualidad política”, manifestó Vega.

Por otro lado, ponderó que se trata de un proyecto que busca potenciar el uso público para ser explotado de la mejor manera y realizar un aprovechamiento sustentable.

“Hay que destacar que los sectores que se incorporarán están en muy buen estado de conservación. El Parque Nacional Campo de los Alisos, con sus cerca de 18.000 hectáreas actuales, es pequeño para garantizar la preservación de los recursos genéticos a largo plazo”, agregó.

“Esta anexión -continuó- nos garantizará poder tener verdaderos bancos genéticos del sur de las yungas más australes, que son de suma importancia para la ciencia ya que a la hora de conservar recursos genéticos, recobran un valor especial los valores más distantes del núcleo. Además, tenemos una fauna recuperada a lo largo de estos 20 años de conservación en los que rescatamos prácticamente todo el abanico faunístico de las yungas”, detalló.

Vega calificó al área como “joya natural” y dijo que “hay que entender lo positivo de esta decisión” , por lo que apeló a “la responsabilidad de todos” para conservar los ambientes.

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