Ya debilitado y convertido en tormenta tropical, Irene afecta hoy las provincias canadienses de Québec, New Brunswick, Nova Scotia y Prince Edward Island.
El ministro de Seguridad Pública de Québec, Robert Dutil, advirtió sobre la violencia de la tormenta, con vientos que pueden tocar los 120-130 kilómetros por hora, según informó la agencia Ansa.
Asimismo, recomendó a la población quedarse en las casas hasta que termine el alerta, que sería de un mínimo de 24 y un máximo de 72 horas.
Según los meteorólogos, el momento más peligroso es hoy, y son posibles inundaciones en las orillas del Atlántico y Nueva Escocia.
