Una encuesta de Management & Fit confirma el peor momento de la gestión libertaria. El Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se convirtió en el principal lastre del Gobierno: su imagen positiva se evaporó y casi el 80% de los argentinos exige su renuncia o licencia inmediata. La «casta» parece haberse mudado a los despachos oficiales y el humor social dijo basta.
La luna de miel entre Javier Milei y su electorado se terminó de romper de la forma más dolorosa para el relato oficial: por un escándalo de privilegios.
Según el último sondeo de Management & Fit, la aprobación del Presidente cayó casi diez puntos en apenas dos meses, pasando del 46,8% en febrero a un magro 37,2% en abril. El responsable con nombre y apellido de este derrumbe es Manuel Adorni.
El Jefe de Gabinete, otrora el vocero imbatible de la comunicación oficial, hoy es el epicentro de un terremoto político.
El caso Libra y el otorgamiento de créditos VIP del Banco Nación a funcionarios y legisladores amigos han herido de muerte la bandera de la «anti-casta».
La bronca es transversal: el 78,7% de los encuestados considera que Manuel Adorni debería presentar su renuncia o pedir licencia de forma inmediata.