Las amenazas comenzaron luego de las presentaciones para que se declare la rebeldía del imputado –José Luís BENÌTEZ, el policía asesino- y por ende su captura, dado que no se presentó al Tribunal Oral de Juicio al momento de notificarlo de la radicación de la causa en agosto de 2007. Esto quiere decir que el tipo está en los hechos fugado de la justicia. El tribunal 4, que tiene la causa del juicio a su cargo se niega a decretar la rebeldía. El Tribunal en ese sentido está siendo complaciente con el imputado.
La familia realizo la denuncia en la comisaría correspondiente, donde Vilma (madre de Rubén Galarza) denunció las amenazas que recibió durante varios días y que hoy continúan. Vilma denunció que reciben llamados amenazantes con un único mensaje: Si no se callan van a terminar en el cementerio». Recibieron también insultos y repetían siempre lo mismo, «que no diga nada y deje todo como está»
Por esto es que los familiares convocaron ayer a los medios a una conferencia de prensa, para denunciar en forma pública estas amenazas y anunciar las medidas a seguir para que los responsables terminen presos.