Esta mañana se llevó a cabo en la EGB N°72 de Villa Jardín una audiencia pública por la urbanización del barrio con la presencia del juez federal de Morón Jorge Rodríguez, en cuyo juzgado tramita una causa por la contaminación de la cuenca Matanza Riachuelo. Participaron del encuentro la Red de Instituciones del barrio, la Mesa por la Urbanización de Villa Jardín, delegados de la Universidad Nacional de Lanús, funcionarios del Municipio de Lanús y vecinos autoconvocados.
Durante la audiencia se manifestaron diversas dudas sobre las polémicas obras anunciadas con bombos y platillos por el intendente Néstor Grindetti. Los distintos actores cuestionaron los proyectos para instalar La Casa del Futuro, El Polo Educativo y el nuevo trazo del Puente Osorio. Las exposiciones giraron en torno a cómo estos proyectos se contraponen con la necesidad real del barrio, basada en el reordenamiento territorial y la urbanización. Los vecinos que vivían en casas de la ribera denunciaron que en el reciente proceso de mudanza a las nuevas viviendas construidas durante la gestión anterior, dos personas murieron sin ningún tipo de acompañamiento y asistencia.
En un clima caldeado por las denuncias de promesas incumplidas, los vecinos e instituciones le reclamaron a los funcionarios municipales que defiendan los intereses de Lanús y a su gente, ya que el proyecto del nuevo puente Osorio beneficia a la ciudad de Buenos Aires con el desvío de tránsito pesado por el sur de la ciudad, mientras Villa Jardín y sus vecinos pagarían los altos costos de una contaminación no tipificada ni medida en los superficiales informes ambientales presentados por la concesionaria AUSA. A su vez, señalaron que las obras proyectadas por Grindetti y sus «estudios de factibilidad» están a cargo de la Corporación Buenos Aires Sur, dirigida nada menos que por la esposa del intendente, Karina Spalla.

