Las imágenes se repiten, no solo en los bancos de Lanus, sino a lo largo de todo el país. Personas que necesitan cobrar para seguir viviendo se amontonan en interminables filas para hacerse de sus haberes. Algunos se descompensan, como el caso de un jubilado que cayó desmayado al piso en la cola de un banco de Lanus y fue asistido por policías que se encuentran desbordados y haciendo lo que pueden.
El dinero alcanza poco y encima escasea el efectivo, en muchos rubros se cortaron las cadenas de pago y los precios están por las nubes. La gente necesita cubrir las necesidades básicas y las calles del distrito son una postal de una cuarentena que no se cumple en busca de dinero.

