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CASACIÓN CONDENÓ A LOS ASESINOS DEL SUBCOMISARIO KLODCZYK EN LANÚS

El Tribunal de Casación Penal bonaerense condenó hoy a dos hermanos que el año pasado habían sido absueltos en un juicio oral por el crimen del subcomisario y abogado Juan Carlos Klodczyk, a quien asesinaron a balazos en una salidera bancaria cometida en 2011 en el partido de Lanús.
El fallo fue dictado por la sala I de Casación, que consideró que Daniel Alejandro Vicente (36) y Adri­án Silvio Vicente (30) son responsables del delito de «homicidio en ocasión de robo», informó a Télam el abogado de la viuda de la víctima, Javier Raidán.
Los jueces ordenaron además que el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de Lomas de Zamora fije una pena a los ahora condenados, la cual deberá ser de entre 10 y 25 años, que es lo estipulado por el Código Penal para este delito.
Raidán se mostró «muy conforme» con el fallo y remarcó la importancia de que «la apelación la hicieron los particulares damnificados porque la fiscal de juicio había pedido la absolución de los hermanos y el tribunal le hizo lugar».
Técnicamente, la causa debe volver al tribunal oral para que se realice una audiencia en la que las partes deberán solicitar las penas y los jueces condenar y, eventualmente, ordenar la detención de los acusados.
Raidán sostuvo que los jueces que actuaron, Silvia González, Ethel Bielajew y José Luis Arabito, deberían excusarse y enviar la causa a otro tribunal.
Agregó que la viuda de Klodczyk le manifestó su «emoción» con este fallo y que le llevó «un poco de alivio» después de que los sospechosos fueran absueltos.
El hecho ocurrió el 12 de diciembre de 2011, cerca de las 12.30, cuando el subcomisario acompañó al banco a su tí­a Alicia, viuda del ex jefe de la Policí­­a Bonaerense Pedro Anastasio Klodczyk, muerto en 2000 tras una enfermedad.
La mujer retiró 12.000 pesos de su pensión y luego ella y su sobrino fueron a almorzar a la parrilla «Diógenes».
Tras estacionar el auto, ambos descendieron y caminaron hacia el local, situado en Esquiú y avenida Perón, de Lanús, donde tres hombres armados descendieron de una Chevrolet Meriva y de una moto e interceptaron al policí­a (que estaba de civil).
Mientras la tí­a, que llevaba el dinero, salió corriendo rumbo a la parrilla, el efectivo se resistió al robo al dar la voz de alto, y los delincuentes, al verse sorprendidos, le dispararon en la cabeza, espalda y brazo y luego lo remataron en el piso.
Finalmente, los ladrones escaparon sin robar nada a bordo de la moto, conducida por un cómplice y, en el auto, durante la fuga, uno de los delincuentes gritaba: «Lo pusimos…lo pusimos!, mientras todos reí­an a carcajadas.
Al momento de su muerte, la ví­ctima prestaba servicios en la comisarí­a séptima de Villa Industriales, en Lanús, y si bien en un principio se creyó que su asesinato podrí­a haber estado relacionado con su trabajo o el de su tí­o, luego se descartó.
Los hermanos Vicente llegaron al juicio detenidos, pero la fiscal Marcela Dimundo consideró que las pruebas recolectadas en el debate no eran suficientes y no los acusó.
Los familiares, en tanto, habían reclamado una pena de 25 años de cárcel.
Las pruebas más relevantes contra los imputados son que sus celulares y el de Hernán Ramí­rez, un tercer acusado que murió en un tiroteo con la Policí­a cuando estaba prófugo, fueron ubicados operando con antenas correspondientes al banco al que habí­a concurrido la ví­ctima y al lugar del crimen.
Además, un comerciante que conocí­a a los hermanos reconoció al menor de ellos en una de las imágenes captadas por las cámaras del banco, mientras que el director de seguridad de la sucursal vio a Adrián Vicente junto al luego fallecido Ramí­rez en el interior de la entidad el dí­a del hecho.

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