Los datos oficiales sobre el desempleo, según el Indec, en el primer trimestre dan un 9.2 por ciento (1.149.000 personas sin empleo), aunque muchos funcionarios minimizan el porcentaje y lo apañan diciendo que ahora tenemos datos creíbles, es el nivel más alto de toda la década.
La falta de política en este tema produce una crisis a nivel laboral, ya que la inflación no deja de crecer, muchos gremios no han firmado paritarias y otros han acatado un porcentaje bajo presión de los empresarios. El temor de los trabajadores a perder la fuente de ingreso permite a los más poderosos la flexibilización laboral.
Por otro lado también debemos decir que muchas Pymes y comercios cerraron sus puertas porque no pueden afrontar los costos, tarifas, impuestos, y las bajas ventas por la pérdida del poder adquisitivo de la gente.
Así como grandes empresas aprovechan la situación para cerrar sus fábricas y trasladarse a otros lugares, es el caso de Pepsico que deja a 600 familias en la calle. En esos casos uno se pregunta, dónde está el Ministerio de Trabajo?
Cabe destacar que esta problemática está directamente ligada a las decisiones políticas que se toman desde el Gobierno nacional, como el deterioro del mercado interno, apertura de importaciones, la desindustrialización, y la valorización financiera.
Otra señal de alarma es la pobreza, cada vez son más las personas excluidas del sistema. El trabajo digno es la clave si hablamos de inclusión. Y con mucha pena decimos, contrariamente a lo que afirma el Oficialismo, que los datos del desempleo parece que seguirán creciendo durante el 2017.

