Icono del sitio Lanus Noticias

DOS TRAGEDIAS, EL MISMO DOLOR

Fernández Rosales, el principal imputado por la llamada «masacre de Campana», se habría exculpado de los crímenes al señalar que «jamás haría una cosa así». En tanto, «El Sordo», un joven acusado de participar en el terrible hecho en el que fueron asesinados un matrimonio y sus dos hijos, permanece detenido tras declarar ante la justicia mientras su pareja recobró la libertad horas después.
Se trata de Darío Gabriel Vera, de 20 años, alias «El Sordo», quien se entregó en la madrugada de ayer en la comisaría 2ª de Malvinas Argentinas, jurisdicción de Los Polvorines, junto a su pareja, una joven de 17 años. Vera fue indagado ayer por el fiscal Marcelo Pernici, quien determinó que continúe detenido y ordenó la liberación de la joven por considerar que no existen pruebas que la involucren con el cuádruple homicidio de Marcelo Mansilla, de 41 años; su esposa Sandra Rabago, de 37, y los dos hijos del matrimonio, Agustín de 11 años y Milagros de 8. Con Vera son cuatro los detenidos por el caso, ya que el jueves habían sido arrestados los hermanastros Angel Fernández Rosales (41 años) y Jesús Cáceres (47), y un día después se entregó el hijo del primero de ellos, Cristian Fernández (22), quien se declaró inocente aunque brindó datos que permitieron encontrar los cadáveres de los niños.
Fuentes judiciales informaron que los cuatro detenidos están sospechados de tener una participación activa en la masacre del matrimonio y sus hijos, quienes fueron asesinados a golpes en la cabeza, presuntamente con una maza. Según trascendió, al ser indagado ayer, Fernández Rosales se habría exculpado de los crímenes al señalar que «jamás haría una cosa así». Los investigadores sospechan que Vera tuvo participación en las muertes y el ocultamiento de los cuerpos, por lo que desde hacía días mantenían una vigilancia encubierta en su casa de la calle Beazley al 3800, en Los Polvorines. El padre del acusado concurrió a la comisaría de Los Polvorines y le transmitió el jefe de la seccional que su hijo tenía la intención de entregarse, tras lo cual Vera fue a la dependencia junto a su pareja. La principal hipótesis en torno al hecho es que se trató de una venganza, ya que el matrimonio denunció años atrás a Fernández Rosales y a su hijo por un robo cometido en la casa de un vecino del barrio Los Polvorines.
Salir de la versión móvil