Una jueza de Ejecución Penal que concedió en 2012 las salidas transitorias al delincuente que el martes escapaba de la policía tras cometer un robo en Ituzaingó y chocó el auto en el que viajaba Luciano Ramírez, el niño que finalmente murió, dijo que otorgó ese beneficio porque el condenado tenía cumplida más de la mitad de su pena.
Se trata de la jueza de Ejecución Penal 2 de Morón, Laura Conti, quien aseguró al canal de noticias C5N que Claudio Soria (32) gozaba de salidas transitorias desde el 12 de septiembre del 2012 y que cumplió las condiciones durante casi tres meses, hasta que el 2 de diciembre de ese mismo año, no regresó a su lugar de alojamiento en el Penal de Barker, en Tandil.
"Para alcanzar ese beneficio, tiene que cumplir la mitad de la condena. Este sujeto Soria no solo había cumplido la mitad de su condena, que era de once años y seis meses de prisión de efectivo cumplimiento. Había cumplido siete años, cinco meses y cuatro días, es decir un año y unos meses más de la mitad de esa condena", dijo.
La jueza agregó que una vez que un detenido cumple la mitad de la condena, el magistrado interviniente tiene que valorar "otras cuestiones, de las cuales también participa un departamento técnico criminológico, integrado por psicólogos y asistentes sociales, entre otros, que hacen una evaluación del condenado".
En el caso de Soria, Conti dijo que hubo un fiscal que también opinó que estaba en condiciones de acceder al beneficio de salidas transitorias, ya que tenía domicilio fijo y una familia que podía contenerlo.
Luego, explicó que cuando a Soria se le otorgaron las salidas transitorias, el condenado salía 24 horas una vez por semana, y tras una de esas salidas, el 2 de diciembre del 2012, no regresó a prisión.
"Yo me enteré ese mismo día que había violado la salida transitoria y al día siguiente pude librar la orden de captura", dijo la jueza, quien agregó que durante los más de dos meses que gozó de ese beneficio, "cumplió con su horario a rajatablas".

