Fuentes de la política nacional aseguran que posterior a la reunión que se realizó la semana pasada entre la ex presidenta Cristina Fernández y Daniel Scioli, se habría acordado en primer lugar, una recorrida de la ex presidenta por el conurbano bonaerense y, acto seguido, agotar todas las instancias para que el llamado “Grupo K duro”, deje de lado las diferencias y se junten con vistas a las elecciones legislativas del 2017.
Bajo esa directiva y todavía pensando que Cristina tiene un 25 o 30 por ciento de aceptación entre el electorado, se habría realizado un primer encuentro en el Instituto Patria entre: Oscar Parrilli, Jorge Ferraressi, Martín Zabatella, Gabriel Mariotto, Luis Delia y el Cuervo Larroque, entre otros, para comenzar a unificar al Kirchnerismo.
Previendo una situación compleja en el PJ como las diferencias con Gioja que ya no se pueden disimular, los gobernadores se quejan de no tener interlocutores en diputados, por un lado Juan Manuel Urtubey y por el otro Randazzo, el Grupo Esmeralda compuesto por los intendentes Insaurralde, Katopodis y Zabaleta desde donde puede surgir o sugerir algún candidato, piensan que juntarse es la única manera de recuperar los espacios perdidos y esa habría sido la orden de la jefa.
La decisión de los K de unificarse, tiene un solo propósito y es recuperar legislativamente lugares y fortalecerse con vistas al 2019. Mientras tanto el Tarifazo no se define, la inseguridad continúa y la inflación se instaló, situaciones que desde el Kirchnerismo más duro ven como una oportunidad para unificarse, fortalecerse y hacer una muy buena elección en las próximas legislativas.

