Una directora le habría mandado cartas documentos a los superiores de su área por acoso laboral y maltrato.
La gestión de Julián Álvarez no arranca y el clima de malestar en los vecinos se percibe. La inseguridad permanente, incluidos robos violentos, entraderas y hasta asesinatos, muestran al distrito camporista en los medios locales y nacionales como uno de los más violentos e inseguros de todo el conurbano.
Si a esto se le suma la inexperiencia en la gestión, al decir de dirigentes propios, peronistas y del PRO, es un combo explosivo que desemboca en una inercia ejecutiva nunca vista en Lanús.
<Las calles están desatendidas, con muy poca presencia policial, rotas, inundadas, sucias, con basurales a cielo abierto y mal iluminadas, a las que solo se les lava la cara en cercanías del muy bien cuidado Palacio Municipal> nos contaba un avezado ex funcionario de Manolo Quindimil.
Pero a esto hay que agregarle otros hechos no menos graves y que diferentes medios locales y regionales, había reflejado en marzo de este año, como fue el pedido de detención del director de seguridad, puesto en funciones por el intendente Álvarez en enero también de este año, por estar involucrado en el asesinato de Jonathan Borda, un hincha de Lanús que fue acribillado en un enfrentamiento entre barras de ese mismo Club en Julio del año 2023, hecho investigado por aquel entonces, por la UFI 6 a cargo de Martín Rodríguez y por el Juzgado de Garantías Número 3 cuyo titular es el Dr. José Arabito.
Por estos días y con una creciente mala imagen personal y de gestión que se evidencia en todas las encuestas realizadas por consultoras nacionales con mayor o menos afinidad al Gobierno Nacional o Provincial, el Ejecutivo que encabeza Álvarez se vio sacudido por peleas entre sus funcionarios a las que este medio pudo acceder a través de fuentes inobjetables.
La actual Directora de Género (foto derecha), quien supo conchabarse a través de su espacio y asociación Cree Ser, con Manuel Quindimil, Darío Díaz Pérez, Edgardo Depetri, Agustín Balladares, Omar Galdurralde y ahora con el Intendente Julián Álvarez, le habría mandado (en un hecho inédito) una carta documento a su propia Subsecretaria de Género y Diversidades del Municipio, Belén Sandoval (Foto izquierda), por acoso y maltrato laboral. Sandoval es la hermana de Gabriel Sandoval, ex concejal y actual secretario del HCD de Lanús, también ambos ex camporistas que hoy los encuentra en sus filas de nuevo.
Es interesante mencionar que los involucrados en este conflicto, que tuvo principio pero aún no se le conoce un final, son parte del secretariado del Partido Justicialista de Lanús que había alcanzado una trabajosa unidad y que al igual que el Ejecutivo Comunal, comienza a resquebrajarse.
La Gestión de Julián Álvarez no arranca, su imagen es muy mala entre los intendentes del conurbano como reflejan las encuestas y encima cuando sus funcionarios no son detenidos, se pelean entre ellos.
En este contexto de peleas, de mala gestión, este mismo experimentado ex funcionario de Manolo se preguntaba si los vecinos seguirán esperándolo? Si le alcanzará al débil Álvarez con echarle la culpa a Milei por no enviarle fondos?. Peleas, incógnitas, ineficacia, funcionarios que al igual que la gestión anterior, viven en otro partido o en CABA, son piedras en la mochila pesada del Ejecutivo. En campaña con Álvarez a la cabeza pero con varios decidiendo, le planteaban a quien quisiera escucharlos que venían a recuperar la felicidad del pueblo de Lanús para siempre. La realidad es que a seis meses de asumir, no se ve reflejado en ningún ámbito, léase, salud, seguridad, obras públicas, desarrollo social, bacheo, los avances que se vociferaban y que auguraban alegría eterna a los lanusenses.

