La especulación inmobiliaria de Dubai a Lanús, pasando por La Florida

Por Lisandro Martínez


Hace pocos días atrás se derrumbó Dubai (Emiratos Árabes Unidos), ciudad emblemática del curro y la especulación de todo tipo: inmobiliaria y paraíso fiscal. Un lugar donde parásitos religiosos mantienen a su pueblo en condiciones de pastores nómades del siglo XII y que, con don dinero, creyeron podían levantar la bíblica Babel, esta vez sin problemas idiomáticos. Dubai ya era un puerto libre (puerta vaivén donde entran y salen cargamentos sin identificar y donde las empresas petroleras gobiernan), que depende de las finanzas de Abu Dhabi, capital de uno de los Emiratos Petroleros.
El default de Dubai hizo titular al Cronista Comercial ¿Dubai es Argentina? La crisis de las hipotecas que comenzó en La Florida hace 2 años, lejos de cesar ha vuelto a mostrar que lo único que ha sostenido en pie al capitalismo desde los ‘80 son burbujas especulativas, donde el dinero sin respaldo cumple un papel central y se implanta en el mundo la destrucción absurda del trabajo humano, demolido con cada crisis.
Una postal dubaitina es la huida de los palacetes y los más de 3000 coches último modelo abandonados presurosamente por yanquis y europeos que adquirieron propiedades en Dubai y al no poder levantar las hipotecas dejaron en el estacionamiento del aeropuerto sus coches, antes de tomarse el palo y poner distancia sobre la orden de detención que pesa -según las leyes musulmanas- para todo habitante que no pague sus cuentas. Los 0 Km. cubiertos de arena (video de la BBC de Londres) tienen el mismo mensaje que el último helicóptero, cargado hasta casi no poder despegar, que abandonó Vietnam con la derrota norteamericana a manos de un pueblo hambriento.
Dubai fue parte de un auténtico boom inmobiliario con proyectos espectaculares y gran afluencia de fondos para blanquear dinero de la delincuencia, que pretendieron convertirla en un auténtico centro financiero en pleno desierto, un símil de Las Vegas pero con gansters multiraciales. En el Emirato de Dubai se intentó construir el edificio más alto del mundo (322 mts). Se remodeló totalmente el frente marítimo creando islas artificiales y canales que extendieron sus costas más de 820 km. Para hacernos una idea el área construida es superior a Manhattan. Una manipulación del orden natural de índole mayor.
Allí se instalaron Dubai internet City (IBM, Microsoft o Oracle, etc.) y Dubai Media City (Reuters, BBC, Bloomberg, CNN, etc). Los fondos especulativos de Private Equity clavaron sus garras y la firma Istithmar compró, por u$s 825 millones, la cadena de tiendas de lujo norteamericana Barneys y en 2006 firmas de inversión de la región levantaron fondos por unos u$s10.000 millones. En el pico de la superburbuja, cuando el delirio engaña incluso a los propios estafadores, se convirtió al mítico Queen Elizabeth II en un hotel flotante, previa adquisición del trasatlántico en u$s 100 milones.
El “sabio” islámico Yusuf al Qaradawi, al que le cabe el rezongo arrabalero “tarde piaste”, hizo un llamado contra la especulación urbanística y la subida de precios y alquileres de las viviendas. Advirtió también contra las prácticas de los contratistas y empresas de adquirir terrenos urbanos a fin de crear una situación monopolística que permita imponer precios. Esto dicen está prohibido (haram) en el Islam.
Pero es hipocresía pura desde que existe la Bolsa de Comercio en los Emiratos. Otra farsa es que en el Islam es lícito que la gente trate de ganar tanto dinero como pueda, pero “se prohíben las ganancias económicas obtenidas a través de medios ilegítimos o que conlleven la explotación de la gente”. El paraíso artificial armado en Dubai fue a fuerza de trabajo en negro, canilla libre para accidentes de trabajo y explotación de mano de obra marroquí.
El régimen de la burbuja está en el horno y el alcahuetaje que anuncia que la crisis está contenida, desconoce o no dice que los negocios capitalistas se realizan con seguros de riesgo y las deudas acumuladas en esas aseguradoras están en el orden de los u$s 550 billones, 10 veces el PBI del planeta tierra. ¡Mamita! una bomba neutrónica que más temprano que tarde estallará en las manos de los aprendices de brujos. Ahora el valor de una villa de la famosa “isla urbanizada” en forma de palmera en Dubai ha caído de u$s 5 millones a u$s 2 millones y no encuentra incauto que la adquiera.
En “Arquitectura, Ciudad, Medio ambiente” del 26/10/06 colocaban en un mismo plano 2 proyectos de carácter especulativo: el Dubai y el Nordelta en Tigre (PBA), señalándolos como de urbanización contra natura “insertados a contrapelo de un entorno que apenas los reconoce, transformadores irreversibles del medio biofísico, son exponentes de un urbanismo insostenible, depredador, irrespetuoso, negador y agresor del medio en el cual se insertan, producto de una especulación inmobiliaria voraz, posible en el marco de una normativa endeble y a la carta”
La especulación inmobiliaria es impuesta en Lanús, Tigre, Dubai o La Florida por la voracidad lucrativa y es posibilitada por el régimen político, que viola y corrige el marco legal a la medida de los negocios de los que también se enriquece. Es otorgado por concejos deliberantes, intendencias y parlamentos.
“España, 15 años luego de la orgía inmobiliaria, mide su corrupción política” titula www.eleconomista.es del 5/11/09. “Coches de lujo, comisiones por mercados públicos o jugosas operaciones inmobiliarias: España descubre un día tras otro al ritmo de los escándalos políticos la extensión de la corrupción que la corroe tras una orgía de 15 años de especulación inmobiliaria sin freno”.
Basándose en casos en investigados o ya juzgados, El Mundo (de España) evaluó en 4.100 millones de euros lo desfalcado por la corrupción en los últimos 10 años, el equivalente al coste de "50 hospitales de última generación". La mayor parte tienen que ver con la recalificación por parte de ayuntamientos, terrenos no urbanizables en zonas construibles, previa comisión pagada por los empresarios que duplican plusvalías. Los empresarios "se han convertido en multimillonarios sin levantar un dedo, gracias a una decisión administrativa".
Pinta al mundo y pintarás tu aldea.

 

(Foto: La ciudad de Dubái es famosa por sus cientos de atracciones turísticas y su gran zona de rascacielos, entre ellos el Burj Dubai, el rascacielos más alto del mundo, y bloques de edificios en Sheikh Zayed Road, situada en el distrito financiero de Dubai)

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