Lo que más incomoda al empleado que quiere abandonar sus labores es el hecho de que puedan quedar resentimientos por parte de sus compañeros de trabajo, en especial de sus superiores.
Sin embargo, si se toman las medidas correctas, la renuncia no tiene por qué ser un desagrado. Es de suma importancia avisar con tiempo, solucionar los problemas que pueda haber y dejar todas las tareas listas.
Primero que todo, es relevante tener la seguridad de que la decisión que se está tomando sea la correcta. En el caso de que la renuncia se deba a que el empleador encontró otro trabajo, lo importante es explicar la situación de manera que el superior no se sienta traicionado. La seguridad en cuanto a la toma de decisiones es elemental, ya que se debe estar preparado para todo. Es decir, existe una probabilidad de que al informar la noticia a los superiores, estos realicen una contraoferta. En este caso, lo recomendable es analizar la propuesta y estudiar los pros y contras que pueda ocasionar.
En cuanto al tiempo de aviso, este debe ser con anticipación y no sobrepasar uno o dos meses, ya que así los superiores tendrán el tiempo suficiente para contratar a otra persona y capacitarlo en cuanto a sus tareas.
Los quehaceres y problemas deben quedar solucionados, cosa que la persona que sustituya al empleador comience desde cero y no tenga que realizar las tareas que quedaron del trabajador anterior.
La carta de renuncia también constituye un punto muy importante. Esta debe dejar clara las razones de la decisión y tener un tono prudente y educado. Por ningún motivo caer en ofensas o descalificaciones. Finalmente y un punto no menor, es que los primeros que deben enterarse de la decisión son los superiores y no los compañeros de trabajo que están en el mismo nivel. Esto porque es probable que los jefes se enteren por rumores y eso proyectaría una muy mala imagen del empleado.
Con estos datos está claro que la renuncia es un proceso bastante largo e incómodo. No obstante, si se toman las decisiones correctas el escenario puede cambiar radicalmente. Recuerda que lo más importante es proyectar una buena imagen frente a los demás, ya que nunca sabes las vueltas que tiene la vida y nadie asegura que el día de mañana vuelva a esa misma empresa.

