Los trabajadores municipales de Lanús cuentan con dos gremios que los representan, aunque algunos no lo acepten y lo nieguen. Por un lado está el SEMLa, liderado por Susana Chazarreta y por otro el STML, a cargo de Miguel Pedehlez.
En la última semana se realizó la reunión paritaria, donde se logró un aumento del 40 por ciento, dividido en diferentes tramos, el cual fue aceptado por Chazarreta y no así por Pedelhez, quien cuestionó a la dirigente sindical, dejando en evidencia que su desacuerdo no es por el monto, sino porque le cuesta reconocer que ya no es el ‘dueño’ de los municipales del distrito.
No es la primera vez que el secretario del STML se maneja de manera irracional, trabando las negociaciones y dilatando el beneficio a los trabajadores. En su lucha por querer ser único se olvida de los intereses que representa y se aleja de los afiliados, por eso muchos ya no lo eligen. Una muestra irrefutable es la pobre convocatoria que logró conseguir cuando días atrás convocó a un paro de “brazos caídos”, la fotografía deja en evidencia que solo le respondieron un puñado de personas y en el municipio se trabajó con total normalidad.
Cabe destacar que el SEMLa, un sindicato en constante crecimiento, puede sentarse con el Ejecutivo local en el marco de una negociación salarial, ya que se encuentra amparado por la justicia con un dictamen firmado en el 2019, en el cual se deja constancia que está habilitado para ser parte de la paritaria.
Sus constantes negociaciones con el ejecutivo local le permiten, por el camino del dialogo, sumar beneficios para los municipales de Lanus.
En su cuenta de Facebook, desmiente las críticas del STML y resalta que el Artículo 60 de la ley 14656 instituye al Ministerio de Trabajo a resolver y resolvió. Dejando claro que pueden discutir en la mesa de negociación, sin importar la cantidad de trabajadores que representen.

