Las adicciones son hábitos desfavorables, conductas peligrosas o de consumo de determinados productos, en especial drogas, aunque también se hallan de otro tipo que produce alteraciones en distintas áreas de la vida y del que no se puede prescindir o resulta muy difícil hacerlo por razones de dependencia psicológica o incluso fisiológica en el caso de drogas, psicofármacos, etc.
Entre las adicciones del mundo globalizado encontramos hoy conductas de dependencia a las redes sociales por ejemplo, que son muy potentes en la forma de comunicación.
Los niños de esta generación son los llamados nativos digitales, reciben toda la información, recreación, entretenimiento, música, a través de este medio. Los adolescentes y jóvenes forman parte de este mundo de las redes sociales, donde se publica, se suben fotos en el acto, se twittea lo que se quiere decir, se viralizan rápidamente, y nos otorgan esa sensación de estar comunicados entre todos, aunque hay cierta incertidumbre a quienes nos referimos si hablan de sus amigos…o seguidores…o fans.
A nuestro cerebro todo lo que le ofrezca placer lo aprobara y generara lo necesario para que eso vuelva a repetirse. El llamado sistema de recompensa. No podemos culparlo, ya que es su forma de supervivencia.
Se generan las vías dopaminergicas y entonces queremos eso que nos hace sentir bien por un rato
¿Pero qué sucede cuando ya no es un rato y eso lleva horas del día, perjudica sus estudios, produce problemas en las relaciones interpersonales, cambios en la alimentación por la mirada externa, elegir tal cual o chico/a porque es aprobado…? Porque no todo es face, instagram, twitter, youtubers, etc.
¿Que sucede cuando en medio de esto, tan popular, nuestros adolescentes que están trabajando internamente la formación de su personalidad, reciben la aprobación o desaprobación del resto?
¿Que sucede cuando este adolescente si está encerrado en sí mismo, recibe tal aluvión de información, supuestas necesidades o la receta para ser feliz, aceptado, o incluido?
Cuando algo nos totaliza, está siendo perjudicial. Quiere decir que cuando un adolescente no puede despegarse de esta forma de estar en el mundo, no resultara favorable.
Podemos preguntarnos y buscar alternativas también como adultos:
¿Como han sido estos adolescentes cuando niños? no para buscar culpas sino para ver que modelos recibieron y reciben para poder corregirlos.
¿Que le pasa a este adolescente que parece abstraerse todo el tiempo?
Conversar, escucharlos, crear espacios de compartir, interesarnos en lo que les sucede y que sienten con lo que les está pasando. Compartir para poder tener una intervención válida para mostrarles que está siendo dañino si fuera así.
Podremos generar otros hábitos, donde ellos participen y acuerden , utilizar las horas en otro tipo de actividades que las hay , recreativas, de aprendizaje, de divertimento, de creatividad, grupales, deportes, otros ámbitos donde vincularse cara a cara con un otro.
Esto le permita también desarrollar sus habilidades, conocerse, compartir, si bien el grupo es de gran influencia para un adolescente y le otorga sentido de pertenencia…hay que ayudarlo a ver su propia individualidad que no significa que no se integre.
Cuando las pautas o acuerdos no pueden ponerse en práctica, cuando esos hábitos están arraigados y hasta pueden llevar a conductas dañinas para ellos u otros, por modelos a los que no pueden inhabilitar, cuando ellos están desdibujados de sí mismos, se hace necesaria la consulta con un profesional.
Necesitamos comprender y enseñarles que la tecnología nos ofrece una conexión instantánea, rápida, ofrece muchas ventajas pero también desventajas, entre ellas el uso indiscriminado. No se trata de que dejen de vivir en el mundo que viven, sino que puedan elegir, cuestionar, tener propias opiniones sobre lo que quieren, y que consecuencia se recibe por eso.
Desde el counseling ofrecemos espacios de acompañamiento a adolescentes, donde se trabaja conjuntamente con los padres como adultos responsables, para generar las condiciones favorables para su desarrollo, en esta etapa vital.
Clr. Laura Crotti
Especializada en Desarrollo Personal
Counseling y Neurosicoeducacion