En relación a 2007, los juguetes aumentaron un 20 por ciento, según afirmaron los comerciantes, quienes además manifestaron que las ventas disminuyeron en esta oportunidad.
Los primeros productos en salir son aquellos que aparecen en televisión y que los niños reconocen por su nombre, color y forma. Desde el viernes pasado, las jugueterías de la región comenzaron a recibir compradores a toda hora del día.
Pese al incremento de los productos los padres con resignación se llevan los enormes paquetes con los juguetes preferidos de su hijo.
Según explicaron los comerciantes, los de marca y los recomendados por los artistas preferidos de los más chiquitos son los que más se venden.
“El incremento de los valores fue a penas de un 20 por ciento y es uno de los productos que menos aumentó en relación a otros de uso cotidiano. Las ventas disminuyeron pero no demasiado, la gente hace un esfuerzo y compara igual”.
Las vidrieras mostraban juguetes de todo tipo, desde pequeños autos de colección hasta gigantescas muñecas con control remoto que superan los 400 pesos. Una amplia variedad de productos desbordaban la visión de los consumidores.
Las jugueterías mantendrán abiertas las puertas desde muy temprano y cerrarán hoy a altas horas de la tarde. “La gente está aprovechando que cobró y sale a hacer las compras a último momento. Durante estos dos días las compras aumentaron y se llevan lo que hay”, detalló una de las empleadas de un comercio de Monte Grande.
Las zonas de jugueterías, librerías y artículos varios desbordan de gente y niños que con mucha ilusión miran la vidriera y manifiestan sus preferencias, de acuerdo a lo seleccionado horas antes.
“Los precios aumentaron un poco, entre un 20 y 25 por ciento, depende el juguete, aquellos que tienen mayor difusión son los que cuestan un poco más, los otros registraron apenas un incremento”, señaló una de las empleadas de la juguetería Mi juguete, de Lomas de Zamora.
Los encargados no dieron abasto, una consulta por aquí otra por allá, los locales llenos de gente y las filas en las cajas acrecentadas minuto a minuto. Nadie se quería quedar sin su regalo.
“Tengo dos nietos, de 5 y 8 años, y vine a comprarle lo que me pidieron, le tengo que llevar la muñeca de ´Casi Ángeles´ a la nena y un auto grande con control remoto para el varón”, explicó Maria mientras buscaba en las góndolas lo que quería llevarse.
Pese a los precios más altos y a los pedidos exquisitos de los más chiquitos, los padres emprendieron caminata y la búsqueda de esos obsequios que el domingo muy temprano los niños aguardarán ansiosos.