Ayer se registraron sendas protestas por el estado de quebranto en que han dejado al Instituto del Espíritu Santo, el colegio de Achával 3670 de Villa Barceló.
Por un lado los docentes del establecimiento reclamaron ante la sede distrital del Ministerio de Trabajo bonaerense en H. Yrigoyen y Pichincha. Y por su parte, padres de alumnos y vecinos escracharon en su casa y ante las cámaras de Crónica TV, al administrador de la escuela, Roberto Guidetti al que acusan de haber vaciado al instituto, «por lo que hay seiscientos alumnos a la deriva», señalan los padres.