Los acusados pertenecen a la planta permanente del Senado. Se investiga la existencia de una organización coercitiva denominada “La Orden de la Luz” que operaba dentro del palacio legislativo.
En un hecho que sacude los cimientos del poder político en la capital provincial, dos empleados de la Legislatura bonaerense fueron detenidos anoche tras ser denunciados por abuso sexual con acceso carnal. Las capturas se produjeron tras una extensa investigación que vincula los cargos públicos con una estructura de sometimiento y manipulación.
Los detenidos fueron identificados como Nicolás Daniel Rodríguez y Daniela Silva Muñóz. Ambos forman parte del personal de planta permanente.
El modus operandi: “La Orden de la Luz”
La investigación, encabezada por la fiscal Betina Lacki, reveló detalles escabrosos sobre el funcionamiento de una supuesta organización denominada “La Orden de la Luz”. Bajo esta fachada, los acusados habrían captado a personas en situación de vulnerabilidad económica que buscaban empleo dentro de estructuras de militancia.
Una vez que las víctimas ingresaban al esquema laboral, comenzaba el calvario: se les exigían «prestaciones sexuales» como condición sine qua non para mantener sus puestos de trabajo y jerarquías dentro del palacio.
Oficinas públicas como escenario de los delitos
Uno de los puntos más alarmantes de la pesquisa indica que parte de los abusos se habrían perpetrado dentro de las propias oficinas del Senado bonaerense. El uso de despachos oficiales para cometer estos delitos agrava la situación institucional, ya que los hechos habrían ocurrido a metros de donde se dictan las leyes de la Provincia.
Una causa que tomó una década
Si bien las detenciones se concretaron en las últimas horas, la causa se originó en el año 2014. Durante una década, la fiscalía fue recolectando testimonios y pruebas, pero fueron dos nuevas denuncias presentadas este año las que terminaron de cercar a los sospechosos.
La Justicia consideró que el cúmulo de evidencia es suficiente para sostener la acusación de abuso sexual agravado, mientras se intenta determinar si existen más víctimas que aún no se han animado a denunciar a esta organización.