Las precarias políticas de seguridad que el municipio publicita en redes sociales con dinero de los contribuyentes parecen no dar resultados. Los delincuentes siguen siendo los dueños de las calles y de nuestras vidas.
En la madrugada del lunes, tres criminales que ocultaban sus rostros con capuchas ingresaron a una vivienda céntrica del distrito, ubicada a solo cuatro cuadras de la Comisaría 1ra. Tras golpear salvajemente a dos mujeres que se encontraban durmiendo en el domicilio, los atacantes se dieron a la fuga en un automóvil que los esperaba en la calle. Los delincuentes huyeron con dinero en efectivo de las víctimas y varios electrodomésticos.
Los vecinos de la zona sufren robos de forma constante, tanto de día como de noche. En el barrio no se observa la implementación de medidas de seguridad que lleven tranquilidad a la comunidad. Ni las cámaras, ni las alarmas vecinales, ni la organización de los propios ciudadanos logran cubrir la alarmante falta de protección que debería brindar el Estado.
El barrio afectado por la seguidilla de robos comprende la calle Gobernador Irigoyen, entre 20 de Septiembre y 2 de Mayo, así como también sus arterias aledañas de Lanús Oeste.