Nicolás Russo sufrió el apriete de uno de los «capos» de la tribuna de Claypole con el fin de «ganar» un lugar de privilegio para dirigir los negocios de la hinchada Granate.
El fútbol argentino, admirado por la paridad en todas sus categorías y por el sentimiento que evidencian los hinchas genuinos, aún sigue mostrando falencias en cuanto al protagonismo que asumen los barras, quienes generan violencia y opacan todas las otras virtudes mencionadas con anterioridad.
En las últimas horas, por citar un ejemplo, el damnificado fue Nicolás Russo, quien recibió amenazas por parte de uno de los referentes de Claypole, que ahora también pretende “ganar” espacio en la tribuna de Lanús.
El máximo directivo del Granate, cuando se dirigía a realizar sus tareas diarias en la institución, fue detenido por mencionado individuo, a quien le contestó: “Con vos no tengo nada que hablar”. Anonadado por la respuesta del directivo, el hincha -no conforme con esto- se dirigió hacia otro integrante de la Comisión Directiva del conjunto del sur, al que le mostró un arma con el objetivo de sembrar pánico en un momento sensible en relación a la hinchada, que sufrió rupturas y ahora suma un nuevo postulante.
Ante esta situación, la posibilidad de recibir a los simpatizantes de Gimnasia el lunes en La Fortaleza bajó de forma considerable, y si bien aún no llegó una notificación oficial de La Aprevide, es casi un hecho que solo habrá público local por cuestiones de seguridad.
FUENTE: DONBALOM
Eso porque lo traidores y cobarde le pagan l coota para vivir tranquilo . Pero yo no le tengo miedo ni al diablo.
Quien te amenaso. El polaquito Russo no compre con ese gato