Decirnos e inquietarnos ante la perplejidad de la pregunta: ¿Qué es la justicia? Es un cuestionamiento arrogante, que nos abisma al vacío de no saber que es lo que nos estamos cuestionando. El asunto aquí no es la justicia, sino aquellos que acceden y asumen responsabilidades en instituciones tan delicadas como lo es el Consejo de la Magistratura.
¿Abogados políticos o abogados de verdad? Quizás te parezca una digresión inútil, sí, de esas que no te llevan a ningún lado y ante el clima que vivimos hoy en día solo creas que nada significa para vos, y para tu voz, la elección de los consejeros de la magistratura. ¿Estás seguro? Los abogados que nos embarramos, que sufrimos el día a día de la práctica jurídica, que nos vinculamos al cliente y llevamos sus asuntos a tribunales, nos encontramos con juzgados vacantes; con jueces que subrogan al por mayor de a dos o más juzgados (como si fuese una franquicia de farmacias o bingos); con jueces que no saben lo que firman, y en especial con jueces que han secuestrado el debido proceso y torturan el derecho de defensa en juicio.
Si la justicia se envilece es porque sus bases, que son los abogados, no estan siendo escuchadas.
Todo indica que Beve Basalo, abogado de profesión, dos veces presidente del Colegio de Abogados de la Provincia de Buenos Aires, actual vice; de la ciudad de Quilmes (una ciudad tan herida y contaminada como nuestra Lanús, Lomas de Zamora o Avellaneda), que trabaja de abogado (una rareza por estos lares donde abundan las prebendas), representa el perfil que se enmarca dentro del compromiso con la Constitución Nacional. Las fuentes consultadas nos han referido que el candidato de la lista 3, se ha caracterizado por la defensa de los abogados que se desangran defendiendo a los clientes, que esperan muchas veces que la justicia despierte del sueño eterno de los justos, o que simplemente que existan nuevos jueces despiertos con el derecho, la realidad y el acceso irrestricto a la justicia. Si de esos que se comprometan con la Constitución Nacional.
Mira que simple lo que dice nuestra Carta Magna en su articulo 114.- El Consejo de la Magistratura, regulado por una ley especial sancionada por la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de cada Cámara, tendrá a su cargo la selección de los magistrados y la administración del Poder Judicial. El Consejo será integrado periódicamente de modo que se procure el equilibrio entre la representación de los órganos políticos resultantes de la elección popular, de los jueces de todas las instancias y de los abogados de la matrícula federal. Será integrado, asimismo, por otras personas del ámbito académico y científico, en el número y la forma que indique la ley. Serán sus atribuciones: 1. Seleccionar mediante concursos públicos los postulantes a las magistraturas inferiores. 2. Emitir propuestas en ternas vinculantes, para el nombramiento de los magistrados de los tribunales inferiores. 3. Administrar los recursos y ejecutar el presupuesto que la ley asigne a la administración de justicia. 4. Ejercer facultades disciplinarias sobre magistrados. 5. Decidir la apertura del procedimiento de remoción de magistrados, en su caso ordenar la suspensión, y formular la acusación correspondiente. 6. Dictar los reglamentos relacionados con la organización judicial y todos aquellos que sean necesarios para asegurar la independencia de los jueces y la eficaz prestación de los servicios de justicia.
Estimado lector, y en particular si usted es colega, nosotros, abogados de profesión y practicantes del derecho en la calle, no solo votaremos el 5 de Octubre por afinidad institucional o política, sino que ejerceremos el derecho del sufragio porque debemos garantizar el derecho de defensa en juicio y el debido proceso de los ciudadanos que nos confían sus dramas existenciales, aun los que son de mero trámite ¿Por qué? Simplemente porque los jueces que surjan de lo que dictamine el Consejo de la Magistratura serán los que juzguen a sus hijos, amigos, clientes, etc. Circunstancias que trascienden generacionalmente a la coyuntura del clima de época que vivimos.
Sebastián D. Longhi
Abogado
T° II F° 302 CAAL.
Columnista de Lanús Noticias.