Una banda que se dedicaba a asaltar comercios de electrodomésticos para luego vender los productos robados en el mercado negro fue desbaratada por efectivos de la Policía Federal, en el marco de cuatro allanamientos realizados en la Capital y en el Gran Buenos Aires, según informaron esta mañana fuentes de la fuerza.
Los operativos fueron realizados por detectives de la División Robos y Hurtos de la Superintendencia de Investigaciones Federales luego de una pesquisa originada a partir de la denuncia de una firma de electrodomésticos por un violento asalto cometido en una de sus sucursales.
Aquel hecho se había registrado en febrero pasado en una casa de venta de electrónicos y artículos del hogar situada en la calle Virrey Liniers al 800, y fue el caso inicial para investigar a la organización, la cual comenzó a ser localizada gracias al número de la chapa patente de una de las camionetas donde cargaban lo robado.
Esa chapa había sido vista por una de las víctimas del robo, y el dato terminó siendo de vital importancia para llegar a los delincuentes, ya que en principio el rodado no era robado y pertenecía a un familiar de uno de ellos.
Según lo señalado por las fuentes, de esa manera se logró individualizar a los miembros de la banda y localizar sus paraderos, al igual que el lugar donde ocultaban el producto de lo robado.
Los allanamientos realizados por los efectivos de Robos y Hurtos se produjeron en una casa de la calle Tucumán al 100, de la localidad de San Martín, y en otros dos domicilios del barrio de Parque Chas.
En esos lugares fueron detenidos los dos cabecillas de la banda, de 26 y 30 años, y se secuestraron una pistola calibre 6.35, una gran cantidad de impresoras láser, radios portátiles, nebulizadores, ventiladores de techo, reproductores de mp3, televisores de última generación y otros elementos que habían sido robados.
Todos los electrodomésticos sustraídos y los detenidos fueron trasladados a la Superintendencia de Investigaciones Federales, a disposición del Juzgado Nacional en lo Criminal de Instrucción 18 de Marcelo Conlazo Zavalía.