LA INSEGURIDAD, MONEDA CORRIENTE: Menores secuestradores, asesinos y violadores que no cumplen su pena
Todos hablamos de inseguridad. Todos sentimos cierto resquemor cuando salimos a la calle, especialmente si ha oscurecido. La gran mayoría vivimos tras las rejas de puertas y ventanas aunque sabemos que no son una garantía. Nos sentimos presos en nuestros propios hogares sabiendo que los delincuentes transitan libremente por las calles. Los noticieros nos inundan a diario de hechos delictivos en su gran mayoria sangrientos.
Pedimos, exigimos que la policía nos proteja, nos de seguridad pero… ¡cuidado! no sea que en un procedimiento se mate a un malhechor porque entonces los llamamos "gatillo fácil". Los defensores de los Derechos Humanos hacen oir su voz y yo me pregunto ¿y los Derechos Humanos de las víctimas?
Esto no lo solucionamos ni nosotros ni la policía. Es una cuestión mas de fondo. Hacen falta leyes mas duras y de efectivo cumplimiento y jueces que no titubeen en aplicarlas en todo su rigor. Leyes que contemplen el accionar delictivo de menores, y que apliquen para ellos un justo castigo. ¿Acaso las mamás no aplicamos una penitencia al hijo que desobedeció para enseñarle que cada falta tiene su castigo?
¿Por que a los menores delincuentes se los deja en libertad entregándoselos nuevamnte a los padres? Si esos padres no supieron, no pudieron o, simplemente no quisieron apartar a sus hijos del delito.
Y los adultos, cumplen un tercio de la pena impuesta y por "buena conducta" salen en libertad condicional. ¿De que buena conducta hablamos cuando de trata de un violador o un asesino? Todos sabemos que las cárceles no preparan al que allí esta para reinsertarse en la sociedad. A diario nos enteramos de nuevos delitos cometidos por quienes gozan de libertad condicional por "buena conducta".
¿Queremos rescatar a los menores? Quizás si tuviéramos granjas para que trabajasen y aprendieran a ganarse el pan que llevan a la boca con su propio esfuerzo, sin descuidar una educación que los capacite para enfrentar la vida con dignidad, pudiéramos rescatar a algunos. Y eso ya sería mucho.
Tal vez, sólo tal vez, si después de un asalto a mano armada con toma de rehenes por un chiquillo de 14 años y sus complices que tuvo en vilo a la población durante horas, se hubieran tomado medidas efectivas, ese chico no hubiera seguido transitando el camino del delito, perfeccionandolo a medida que crecia.
Señores del gobierno, señores legisladores, sólo ustedes tienen en sus manos el poder necesario para implementar medidas que nos ayuden a todos.
Y entoces, tal vez, solo tal vez… Chucky no hubiera vuelto a ser noticia.-