Hace un tiempo que los organismos gubernamentales y sus divisiones de Violencia de Género reciben la petición de parte de los juzgados de tratar no solamente a la mujer víctima de violencia de género, sino que demanda, también, un tratamiento especifico para el hombre golpeador y que ejerce violencia de todo tipo. Ante este tipo de demandan los servicios estatales y sobre todo municipales se ven desbordados ante la incapacidad física y de recursos para tratar esta problemática que parece no tener fin y afecta a cantidad de personas año tras año, sobre todo, y como marcan las estadísticas, a personas de género femenino.
En este último tiempo están comenzando a crearse centros para el tratamiento del hombre y la persona violenta con el fin de prevenir y anular el uso de la violencia en todos sus aspectos en las relaciones humanas, sobre todo en los vínculos de pareja y de familias. Nos encontramos con una problemática en donde se cruzan distintos aspectos de la persona violenta como temas relacionados con la niñez, sentimientos de frustración y enojos que no pueden ser canalizados y el consumo de drogas como «potencializador» de todo este tipo de conductas.
Más allá de los médicos, psiquiatras y psicólogos, existe un abordaje propuesto por Counselors que, en un trabajo interdisciplinario pueden colaborar y ser de gran ayuda para este problemática social. Es un modelo que busca que la persona se conecte más con sus emociones y pueda reflexionar y registrar con antelación sus actos y las consecuencias de los mismos.
La CNV o Modelo de Comunicación No Violenta como recurso para el tratamiento de la persona violenta
El modelo al que me refiero es el modelo de la Comunicación No Violenta (CNV) que fue desarrollada por Marshall B. Rosemberg, Doctor en psicología clínica, educador, reconocido mediador en conflictos internacionales, y fundador del Centro para la Comunicación No Violenta.
¿Qué es la Comunicación No Violenta?
La comunicación no violenta establece una actitud y un conjunto de conceptos y herramientas diseñadas para ayudar a las personas a establecer un cierto tipo de relación compasiva con ellas mismas y con los demás.
Algunos principios de la CNV son:
• Los humanos a través de nuestras acciones y palabras estamos constantemente tratando de satisfacer nuestros valores y necesidades.
• Las personas disfrutan de manera natural contribuyendo al bienestar de los demás cuando lo hacen de forma voluntaria.
• Reconocemos que somos interdependientes y elegimos satisfacer las necesidades mediante la cooperación en lugar de la competencia, incluso con niños.
• Asumir la responsabilidad por nuestros sentimientos y elecciones mejora la calidad de nuestras relaciones, con nosotros mismos y con los demás.
• Lo que nos decimos a nosotros mismos (pensamientos, juicios, historias) generan nuestras reacciones, no las acciones o dichos de los demás.
La práctica de la CNV promueve:
• Autenticidad en la expresión y empatía para conectar desde el corazón con los demás.
• Ser vulnerables para traer entendimiento mutuo a nuestras interacciones.
• Tomarnos el tiempo necesario para conectar con lo que está vivo en nosotros antes de responder.
• Distinguir las observaciones de los juicios y las necesidades de las estrategias que elegimos para satisfacerlas.
• Diferenciar los pedidos de las exigencias.
El problema de la violencia en general y la violencia de género en particular requiere un abordaje de varias disciplinas desde la salud y desde la educación, promoviendo nuevas pautas culturales y sociales que puedan prevenir situaciones de violencia y contribuyan a un convivencia más sana, respetuosa e igualitaria.
Clr. Matías Giarratana
Consultor Psicológico – Counselor (RSE 212/98)