En el distrito de Lanús, la interna en la LLA sumó un capítulo de alta tensión. Maximiliano Nieva, uno de los armadores de la línea fundadora y excoordinador de la agrupación San Martín, blanqueó la fractura definitiva con la conducción oficial que encabezan la coordinadora Mariana Ayesa y su hijo, el concejal Ignacio «Nacho» Moroni.
Al ser consultado sobre los motivos específicos que detonaron la ruptura, Nieva apuntó «Hubo situaciones de maltrato y violencia de la señora (Ayesa) hacia gente del equipo», denunció de forma explícita. El referente relató dos episodios puntuales: el destrato público a una asesora del bloque de concejales —de nombre Sofía— delante de vecinos, y el hostigamiento hacia referentes barriales que reclamaban ser reconocidos formalmente tras haber «puesto el cuerpo» en la campaña del 7 de septiembre y 26 de octubre de 2025.
También mencionó que la dupla madre e hijo « no tienen estructura, se quedaron sin nada. No tienen una mesa política; es un equipo muy reducido,>> En esa misma línea, ironizó sobre los supuestos proyectos legislativos presentados por el bloque oficialista en el Concejo Deliberante (relacionados a trapitos y fotomultas): «EN SEIS MESES PRESENTARON SOLO DOS PROYECTOS, Y ENCIMA FUERON ELABORADOS POR PROFESIONALES QUE HOY INTEGRAN NUESTRA MESA TÉCNICA. ESTÁN TRABAJANDO MUY POCO A COMPARACION DE OTROS DISTRITOS DE LA TERCERA SECCIÓN ELECTORAL». Asimismo, criticó que la conducción local votara en sintonía con el kirchnerismo en el polémico expediente por La expropiación de los terrenos de La Secundaria Kennedy, asegurando que esa actitud «no condice bajo ningún punto de vista con los lineamientos del presidente Javier Milei».
Actualmente, la mesa política de la LLA Disidente en Lanús está conformada por 12 integrantes, respaldada por una gran cantidad de juventud y un equipo de profesionales nucleados en una mesa técnica bajo la coordinación de la abogada y dirigente política Verónica Mustacciolo. Según Nieva, «Estamos dando la batalla cultural en el territorio>>.