La jefa de Estado arribó a las 9,55 en un vuelo especial de Aerolíneas Argentinas al aeropuerto de Ezeiza, acompañada por el canciller Jorge Taiana; el secretario Legal y Técnico de la Presidencia, Carlos Zannini; el vocero presidencial Miguel Núñez, entre otras autoridades, y de inmediato se trasladó a la residencia de Olivos.
Durante su estada en Roma la presidenta acordó con el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, trabajar en el marco de «un sincero diálogo y bajo un clima de estrecha colaboración» entre el gobierno argentino y la Santa Sede.
También recibió a miembros de organismos de derechos humanos, y participó a una cena de trabajo organizada por el primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, y el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon.