La celebración se vio empañada por una balacera que hirió a una joven de 18 años, embarazada de siete meses y medio. Afortunadamente, ni la futura mamá ni su bebé sufrieron graves consecuencias.
Eran las 7 del domingo, cuando una familia despedía a parientes que habían llegado para la fiesta. En la puerta de la vivienda de la calle Mendoza, en Chimbas, resurgió el comentario de un amigo de los dueños de casa sobre un asalto que había sufrido un rato antes, en el que había sido golpeado y le habían robado las zapatillas y una campera. El asalto ocurrió en la ex Villa Catamarca, en Concepción. En ese mismo instante ocurrió algo totalmente inesperado: el sospechoso de haber cometido ese robo pasó frente a la casa en una moto, junto a un cómplice, disparó cuatro veces y escapó.
Uno de los tiros impactó debajo de la rodilla derecha de Carla Soria (foto), la joven embarazada. Cristina, suegra de la víctima, quien celebraba su cumpleaños, agradeció que el desenlace no haya sido peor: «Diga usted que no había ningún niño y que a ella no le pegaron en la panza». Sin embargo, no pasó de un susto; ni la salud de la joven ni la de su bebé sufrieron graves consecuencias. Las víctimas afirmaron que el agresor pudo ser el mismo delincuente que poco tiempo antes le había robado al amigo de la familia. Desde la policía indicaron que tenían identificado al presunto ladrón y continuaban en la búsqueda de datos para ratificar si el ataque a tiros se había producido porque luego de cometer el atraco sufrió destrozos en su casa de la villa El Salvador, cometidos por su víctima y algunos amigos que lo identificaron.