Julián Álvarez fue elegido como intendente de Lanús para resolver los problemas de los vecinos, ya que es la labor del Ejecutivo Municipal, pero lejos está de cumplirlo.
Los lanusenses querían un intendente que dé respuesta a la inseguridad que acecha el distrito; y las entraderas, arrebatos y robo de autos están al orden del día.
El pedido era ‘dejen de hacer obras que ‘maquillen’ Lanús y ocúpense de lo importante’, en respuesta tuvimos un cambio de color en la peatonal de Lanús Este con la incorporación de bancos que fueron pintados de un color, luego de otro; haciendo la calle peatonal que perjudica a los comercios, sin mencionar la incorporación de macetas que todas las noches aparecen rotas. Hoy (27/8, 15hs) la patrulla del distrito rompió un macetero al salir frente a la estación.
En la misma línea las calles cada vez están más rotas, no hay planificación, ni control a las empresas de servicio que destruyen la vía pública y no la reparan. El lanusense se siente solo, siente que no hay gestión y que solo aparece el Municipio para aumentar la tasa municipal.
Al caminar el distrito podemos observar que el Intendente no ve cuáles son las prioridades de los ciudadanos y sólo está pensando en el beneficio individual, como ser director del consorcio Puerto Dock Sud. Esperemos que se escuchen los reclamos, que sólo hayan sido los primeros meses en el cargo y los lanusenses podamos tener un Lanús con futuro, limpio y seguro.
